Acta viernes 11 junio 2010.
Asistentes: Melenin, Finito, Quiet Man y Red Devil
Como una canción de Bumbury, el viernes pasado, poco después del partido inaugural del Mundial Sudafricano, nos dimos cita en PETIT FOOD AND TALES, curiosa mezcla dialéctica, nombre galo (pequeño) y explicación anglosajona (comida y cuentos). Local de iconografía fresca y agradable, nada pusilánime, en una de sus paredes principales sobre negro, el busto remachado de una mujer como esbozada en Tiza y el nombre de Lollypop (piruleta), recordando o un grupo musical, o el título de una canción de los sesenta versionada por Ronald & Ruby, The Chordettes. Su seudónimo de composición atrevida, sugerente y globalizada, te adentra hacia una simbología interior con aires de mixtura cultural. La atención prestada por el personal a su cargo estuvo decorosa, muy servicial, nos tomó nota con cortesía y profesionalidad una señorita de ojos azulados, lo más sobresaliente, el menú, de primero una Ensalada Verde con Pulpo y Tomates Secos, de segundo, todos nos inclinamos por Arroz Seco con Pato, a excepción de Finito que se decidió por el Churrasco, las cervecitas de rigor, cafés y postres, en esta ocasión Pastel de Queso con Arándanos, y los chupitos del final, como suele decir el hombre tranquilo, Espectacular. Todo estaba a pedir de boca y más si tenemos en cuenta su precio global, 14 € por comensal, la calidad por encima de su precio. RECOMENDABLE.